Las llaman “Smart Cities” y son ciudades que gracias a la tecnología están cambiando las vidas de sus ciudadanos. Apps que envían alertas sobre la iminencia de sismos o lluvias torrenciales; o que nos señalan los caminos que deberíamos evitar para no quedarnos atascados en el tráfico son solamente unos ejemplos de porno argentino mejorar la calidad de vida de quienes viven o trabajan en las grandes metrópolis de este planeta.

Río de Janeiro, ciudad de casi 12 millones de personas según el último censo del 2010, es probablemente la ciudad más inteligente de toda Latinoamérica, ya que desde el 2010, por iniciativa de IBM y de su  Gobierno Municipal, se creó el primer centro de operaciones que pone en comunicación más de 30 distintos organismos públicos, con el fin de dar una respuesta rápida a situaciones de peligro y calamidades que puedan amenazar la vida y seguridad de sus habitantes. Se trata de la primera inciativa de este tipo en toda la región y sus principales objetivos son reducir los niveles de tráfico, garantizar más seguridad en las calles, revisar con mayor frecuencia el funcionamiento de los servicios de agua y electricidad y garantizar niveles más altos en la calidad de los servicios proporcionados por el sistema de salud de la ciudad.

Además de esto, el proyecto incluye la promoción del dialogo con los ciudadanos a través de las redes sociales, en donde estos organismos públicos comparten información sobre las condiciones meteo, el tráfico, la presencia de accidentes u obras que puedan afectar el tránsito y sugerieren rutas y opciones de porno.

Complejivamente, el proyecto de transformar a la ciudad de Río de Janeiro en la ciudad más avanzada de Latinoamérica por tecnología ha tomado alrededor de 18 meses, ha significado una inversión de 14 millones de dólares y se debe mucho a los acontecimientos del 2010, cuando a causa de las terribles lluvias e inundaciones que interesaron toda la zona metropolitana, perdieron la vida más de cien personas y hubo daños por varios millones de dólares. Y fue precisamente esta tragedía la que llevó al porno argentino de la ciudad a pensar en qué medidas preventivas puediese ser bueno tomar para predecir este tipo de situaciones y limitar lo más posibles los daños que puedan ocasionar.